El 28 de marzo de 2011 se publicó en el Boletín Oficial de Aragón un anuncio sobre la incoación para la declaración del Parque Cultural de Sierra Menera, abriendo un plazo de dos meses para que todos los interesados puedan consultar el proyecto y hagan sus alegaciones, y dándose otro plazo más amplio de veinte meses para resolver la incoación.
Hay que reconocer que la administración es lenta, lenta, lenta y lenta. Hace ya diez años que se iniciaron los primeros contactos para la declaración del Parque Cultural de Sierra Menera, con creación de una Asociación promotora incluida, y no sabemos cuando acabará y si tendrá final feliz. Lo veremos.
El área de Sierra Menera que se incluye en el proyecto de Parque Cultural es una de las zonas geológicas y naturales más interesantes de Aragón. Incluye todo el término de Ojos Negros y Villar del Salz, muy influenciado por la actividad minera del hierro, pero también los términos de Peracense y Almohaja, donde los paredones verticales de rodeno marcan preciosos hitos en el paisaje. También abarca parte de los términos de Alba y Villafranca del Campo, con antiguas explotaciones metalúrgicas.
Vinculado a este paisaje encontramos elementos culturales de gran valor, como los tres castillos medievales de Ojos Negros, Peracense y Alba, o los peirones fabricados en rodeno de Villar del Salz, Peracense y Almohaja, además de todos los restos industriales del aprovechamiento del hierro, desde la Antiguedad hasta nuestros días.
Personalmente creo que la declaración del Parque Cultural llega tarde. El paisaje de Almohaja, Peracense y Villar del Salz es muy similar al de Rodenas o Pozondon, y estos últimos municipios tienen un Parque Cultural desde 2001. Esta figura les ha servido para modernizar algunos servicios turísticos, promocionar el entorno y crear algunos puestos de trabajo en pueblos muy necesitados.
Respecto a la zona minera de Ojos Negros, Villafranca y Alba, tuvieron la desgracia de que, cuando cerraron las explotaciones en 1987, no había fondos MINER y no se pudieron obtener subvenciones para su conversión en espacios culturales, como se ha hecho con otras minas en Escucha o Andorra, por poner ejemplos cercanos.
La declaración del Parque Cultural de Sierra Menera, con su correspondiente dotación económica anual para su gestión y mantenimiento, no solo es justa y acertada, sino que a fecha de hoy ya llega con más de una década de retraso. Esperemos que esta espera no se prolongue mucho más.
emilio Arte, Paisaje, Turismo